Epistaxis
La epistaxis o sangrado nasal es una patología muy común especialmente en los niños.

Los niños sufren varios resfríos en el año y frecuentemente sufren traumatismos en la nariz por golpes o la simple introducción del dedo para limpiar la nariz.

En general el sangrado de nariz, en ausencia de trastornos de coagulación, cede espontáneamente sin tratamiento. En 9 de cada 10 personas que sangran, éste se produce en la parte anterior, en la unión de la piel con la mucosa nasal. Los pequeños vasos están al alcance del dedo y pueden también sangrar con irritantes (aire acondicionado seco, alergia, resfríos, al sonarse muy fuertemente, etc.).

En adultos la epistaxis es rara y aunque frecuentemente se trata de trastornos benignos, deben descartarse otras patologías locales o de orden general (alteraciones sanguíneas o de coagulación). En personas de la tercera edad el sangrado nasal puede ser  un poco más frecuente y más serio. No es raro que el adulto mayor tome medicamentos que disminuyen la lubricación de las fosas nasales.

Muchos tienen además hipertensión arterial que aumenta el sangrado. Aunque debe tratarse esta patología, el problema de sangrado debe resolverse localmente.
En presencia de una epistaxis las medidas inmediatas consisten en apretar la punta de la nariz, con la cabeza inclinada hacia adelante. De esa forma se evita que el paciente se trague la sangre. Esta maniobra debe durar 5 minutos por reloj. Se puede introducir un algodón con algún tipo de crema o solución oleosa (puede ser vaselina) que se deja por algunas horas. Se deben suspender los antinflamatorios o la aspirina que alteran la coagulación. Si el sangrado continúa es preferible consultar.
En mi consulta habitualmente atiendo al paciente en decúbito dorsal (acostado), para ver mejor con buena luz y aspiración cual es el punto sangrante. Aplico un vasoconstrictor que disminuye la congestión y ayuda a disminuir el sangrado, y anestesia local tópica (algodón). Luego se procede a cauterizar con nitrato de plata. El procedimiento con buena anestesia no duele. Luego dejo un tapón de algodíon suave por algunas horas e indico una crema lubricante.

Muchos pacientes presentan infección del vestíbulo nasal y requieren una crema con antibióticos. Cuando esto ocurre o las zonas anteriores del tabique se ven muy congestivas prefiero diferir la cauterización unos días y muchas veces no es necesario hacerla. En ocasiones es necesario colocar un taponamiento anterior, es decir, bloquear la nariz con varias gasas untadas en crema antibiótica para evitar el mal olor y lubricar la nariz, que se retiran algunos días después.

Raramente es necesario colocar un taponamiento posterior. Es decir un tapón de gasa en la faringe. Esta situación es menos frecuente hoy en día, ya que si el sangrado es muy importante, lo que puede ocurrir en el adulto mayor, prefiero hospitalizar al paciente y realizar una endoscopía nasal y cauterización directa con electrocauterio. Esto puede efectuarse con anestesia local o general.

En casos de sangrado reiterado o grave debe hacerse un estudio de enfermedades de la sangre o coagulación y considerar algún procedimiento qurúrgico para ligar los vasos arteriales. Esta última eventualidad es muy rara hoy en día, ya que la endoscopía nasal resuelve la mayor parte de los problemas.
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Página actualizada el 13/11/2009
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